Lucio de Candia, director de cine italiano, ganó el premio FICNOVA por Balkan Blues y, aprovechando su participación en el Foro Humanista Europeo 2018 en Madrid, le hemos querido preguntar acerca del posible papel de la imagen en la tranformación humanizadora del ser humano.

Vas a participar en el Foro Humanista Europeo 2018 dentro del área “La imagen como herramienta para el cambio”… Sin duda, la imagen es un elemento fundamental de este momento histórico ¿Cómo ves que puede ayudar a producir cambios?

En este periodo los medios sociales, los canales de televisión y las webs tienen un gran papel en el condicionamiento de la mente de las personas (principalmente de la generación joven)… y las personas, cuando no son conscientes, son persuadidas de manera inconsciente a hacer algunas elecciones y comportamientos. Es el mismo mecanismo de la publicidad. Pero mientras que la publicidad tiene el objetivo de vender productos, las nuevas tecnologías influyen en el modo de pensar como un todo; pero las imágenes pueden ser utilizadas de una manera constructiva cuando pretenden crear conciencia porque la sociedad internacional necesita un cambio (sobre economía, política, derechos humanos, medio ambiente) y sólo una minoría de personas quieren preservar el “status quo” para sus propósitos egoístas.

Tal vez el cine puede producir cambios sicosociales, ¿La obra transformó al propio director, en este caso?
Sí, los cambios psicosociales son los efectos de la concienciación. El cine es un poderoso instrumento de reflexión porque puede mostrar historias que rara vez encuentran visibilidad en la programación principal. Antes de empezar un trabajo soy consciente de lo que quiero contar. De todas formas algo puede pasar cuando ocurren situaciones inesperadas, entonces puedes encontrar nuevas emociones que quieres mostrar de alguna manera al público. Además, cuando estás más involucrado en la historia -por ejemplo, después de las entrevistas en un documental- es más fácil conocer algunos mecanismos desconocidos que son necesarios para entender y luchar por una mejora de la sociedad. Desafortunadamente, la gente poderosa controla los medios de comunicación en todos los países y el reto es “cómo llegar a una mayor audiencia”.

Recibiste el galardón del FICNOVA con  Balkan Blues, ¿Qué feed-back has tenido después del estreno y posterior camino que ha seguido el documental? ¿Cómo puede haber influido?
Lo primero que me sorprendió fue que mucha gente no sabía nada sobre la antigua guerra de Yugoslavia, a pesar de que estaba en la otra orilla del mar Mediterráneo. Los medios de comunicación hablan de hechos históricos pero simplemente “queman” noticias, raramente analizan los eventos y pronto están listos para distraer al público de nuevo. Estoy muy contento porque Balkan Blues ha estimulado la reflexión y ha creado emociones en el público. Por supuesto que también me alegré de recibir premios porque es un reconocimiento al trabajo duro y a la profesionalidad.

¿Cómo puede ayudar el cine, la imagen en general, a abrir o potenciar caminos que nos lleven a un planeta hermanado, a una sola humanidad?
El foro humanista y los festivales de cine independientes son ejemplos tangibles de lo que se puede hacer. Pero también es importante concienciar a los productores y empresarios en general sobre la importancia de algunos temas, como la paz y el pluralismo, por ejemplo. El mayor desafío es concienciar a los políticos porque suelen tener la lógica del poder.

¿Qué elementos, crees, que pueden ayudar a unirnos en ese camino?
Trabajar juntos y pensar en nuevas ideas para involucrar a mucha gente en este intento.