Ha habido muchos cambios tecnológicos en las últimas décadas, de tal manera que la humanidad entera está ahora en condiciones de superar la actual etapa de escasez y mejorar uniformemente la calidad de vida de toda la población mundial.

Sin embargo, incluso en los países donde hay más abundancia experimentamos un empeoramiento de la calidad de vida. Nuestro futuro y el futuro de nuestros niños, incluidas sus perspectivas y condiciones laborales, derechos sociales, alimentación, agua y medio ambiente, también son inciertos.

La riqueza se ha ido concentrando cada vez más en manos de unos pocos que se han apropiado de los bienes comunes y privados. Así pues, Wall Street y los diversos centros financieros han financiado con éxito la industria electrónica y de TI (especialmente Silicon Valley) para optimizar los pocos recursos que le quedan al resto de la población a través de dispositivos móviles y aplicaciones y servicios que comparten todo, desde automóviles hasta hogares, obligando a las personas a alquilar todo lo que poseen. Además, la mayoría de los datos que pasan por Internet y por Internet de las Cosas (Internet of Things – IOT) han sido privatizados con fines de lucro.

Esta distribución uniforme de la escasez inducida es descrita por los medios de comunicación como algo astuto, genial, inteligente, por supuesto sin cuestionar por qué hay una gran brecha para la gran mayoría y por qué se permite a una minoría muy pequeña tomar todo lo demás.

Es necesario cambiar de paradigma, poniendo al ser humano como valor central para que la biotecnología y la nanotecnología realmente sirvan para alargar la duración y la calidad de vida de todos, para que los grandes datos sean un bien común y sirvan para resolver los problemas ambientales, para anticipar y prevenir desastres, para optimizar los recursos y para mejorar la calidad del medio ambiente y la vida.

Los sistemas electrónicos de consulta y sugerencia deben facilitar la práctica de la democracia directa y representativa, no solo en la política sino también en otros ámbitos, como, por ejemplo, sistemas electrónicos para la consulta de pacientes y trabajadores de hospitales; para estudiantes, profesores y padres, que permita tomar decisiones educativas cercanas a las necesidades de una población diversa. Las consultas beneficiarán también a los trabajadores del sector privado, que necesitarán gestionar un margen de poder en las decisiones empresariales.

Nuestro objetivo es asegurarnos, además, de que las monedas complementarias electrónicas no fomenten la especulación y el saqueo de otros, sino que permitan a la sociedad disponer del dinero que necesita para que todo el mundo tenga un excelente nivel de salud y educación, vivienda y calidad de vida.

Cada asociación, organización, individuo y fundación que desarrolle estos nuevos paradigmas es invitado a compartir sus actividades, visiones y propuestas con el objetivo de crear una red colaborativa que tenga en este foro uno de los muchos pasos futuros para cambiar la sociedad inspirada por estos paradigmas.

Moderador:

Roberto Innocenti, Italia

Activista de Hardware y Software Libre, presidente y voluntario de la Power Progress Community, militante del Partido Humanista de Milán.

Ponentes:

Prof. Marta Castillejo
Instituto de Química Física Rocasolano, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid Spain

Federica Fratini
Centro de Estudios Humanistas, Ciencia y Espiritualidad, Roma, Italia

Programa:

SÁBADO 12 DE MAYO

Mesa redonda

Los ponentes y participantes intercambiarán sobre las cuestiones planteadas por el encuadre.  Se invitará a crear redes de activistas.

Dónde

Sala 10.1

Cuándo

12:15 – 13:45

Más información y para participar: