Declaración final

5 de noviembre de 2006

La situación de la Europa de hoy es un desastre:

  • Privatiza la salud y la educación, convirtiendo los derechos de todos en negocio para unos pocos
  • Ha convertido a la inmigración en una nueva forma de esclavitud, instalando la exclusión y la discriminación en el seno de la sociedad
  • Se ha convertido en cómplice de la locura armamentista y de la criminal invasión de territorios, admitiendo en su interior el poder destructivo nuclear que pone al mundo al borde de la catástrofe
  • Con el pretexto de proteger contra el terrorismo instala mecanismos de control progresivo que, en nombre de la seguridad, matan la libertad de la gente
  • Finalmente ha vaciado de contenido a la democracia sometiendo a la gente a la manipulación por parte de poderes económicos crecientes y de los medios de comunicación a su servicio.

Hace tiempo dijimos que si hay solo un modelo y este modelo no funciona, se necesita una salida de emergencia, y hemos estado construyendo la vía humanista como salida. Hoy es evidente para todos que este sistema neoliberal ha fracasado. Ha llegado el momento de darle el golpe de gracia y usar la salida de emergencia.

Los primeros pasos deben ser:

  • Desmantelar los arsenales nucleares, como se propone en la campaña para el desarme mundial lanzada por Silo. Esta es la máxima urgencia del momento actual.
  • Retirar de inmediato todas las tropas europeas que están invadiendo o participando en invasiones de territorios ajenos
  • Salida de la OTAN de los países Europeos y cierre de sus bases en territorio Europeo
  • Garantizar la salud y la educación gratuitas y de calidad para todas las personas que viven en Europa.
  • Derogar las leyes de extranjería y cerrar todos los centros de internamiento. Priorizar la cooperación internacional real, no sometida a las leyes de mercado.
  • Derogar la legislación antiterrorista.
  • Garantizar el ejercicio de la democracia real mediante leyes de responsabilidad política, descentralización del poder y respecto a las minorías.

Europa tiene en su seno la mayor concentración de diversidad del planeta. Todas las culturas del mundo conviven ya en nuestro suelo. Todos los conflictos de este mundo se expresan también entre nosotros. Es nuestro mayor problema, es nuestro reto más grande y al mismo tiempo es también nuestra más grande posibilidad de  resolución y de aporte a la construcción de la nación humana universal.

Todo acercamiento, toda comprensión, todo puente entre culturas, entre generaciones y entre creencias forma parte de esta nueva construcción que no solamente es necesaria para Europa sino que será aporte inspirador para otros lugares y pueblos que necesitan avanzar hacia la paz.

Europa necesita sobrepasar las leyes del mercado para liberar su enorme caudal de conocimiento, de tecnología y de recursos y ponerlos al servicio de todos los seres humanos y pueblos de nuestra tierra.

Existe un movimiento social naciente que esta comenzando a tomar conciencia de si mismo. Este movimiento rechaza a la violencia por un fuerte impulso moral. Este impulso moral arraiga en profundos espacios comunes, propicios para el encuentro espiritual entre los pueblos.

Los Gobernantes de nuestro continente no pueden imaginar un futuro distinto al que les permite la ley del mercado al cual siguen encadenados. Ellos ya no representan a los pueblos de Europa. Los pueblos de Europa se encontraran y se expresaran en los múltiples foros con su creciente diversidad, con sus frentes de acción, con sus campañas y actividades que no solamente denuncian la inmoralidad del modelo actual sino también proponen esta Europa abierta al futuro, diversa, acogedora, no-violenta, solidaria e inspiradora.

Los participantes del Foro Humanista Europeo nos comprometemos a impulsar el cambio convocando por todas las vías a la participación y la construcción de esta nueva Europa.

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